Leer la notación
Cómo leer partituras de guitarra
La música de guitarra se escribe de dos maneras. La tablatura indica cuerda y traste, y no dice nada de la duración. La partitura indica altura y ritmo, y no dice nada de los dedos. Quien toca acaba leyendo ambas, porque cada escritura dice lo que la otra calla.
Esta página forma parte de la guía para leer partituras.
Las notas en el mástil de la guitarra
Las cuerdas al aire, de la más gruesa a la más fina, son mi la re sol si mi, y cada traste sube medio tono. El traste doce devuelve la misma nota una octava más arriba, y por eso allí hay una marca doble.
Dos atajos ahorran meses de memorización. El quinto traste de una cuerda suena como la siguiente cuerda al aire, salvo entre sol y si, donde es el cuarto. Y las marcas de los trastes 3, 5, 7, 9 y 12 son iguales en cualquier guitarra, así que la posición se encuentra al tacto en lugar de contar desde la cejuela.
Cómo leer las tablaturas
La tablatura tiene seis líneas, una por cuerda, y la línea de arriba es la cuerda más fina, no la más grave. Un número sobre la línea indica el traste: 0 es cuerda al aire, un 3 en la segunda línea es el tercer traste de la segunda cuerda. Los números apilados suenan juntos como acorde; los números seguidos, uno tras otro.
Lo que la tablatura no dice es cuánto dura cada nota. Algunas ediciones añaden plicas sobre los números, la mayoría no, y por eso funciona mejor con temas ya escuchados. Las letras entre los números indican técnica: h para el ligado ascendente, p para el descendente, / y \ para los deslizamientos, b para los bendings, ~ para el vibrato.
La partitura y la octava de la guitarra
La música de guitarra se escribe en clave de sol y suena una octava por debajo de lo escrito. Una parte de guitarra y una de piano idénticas en el papel no coinciden al oído: la guitarra es la de abajo. Algunas ediciones imprimen un 8 pequeño bajo la clave para decirlo sin rodeos.
Leer la altura es solo la mitad del trabajo, porque la misma nota está en varios sitios. El do central se encuentra en el primer traste de la segunda cuerda, en el quinto de la tercera y en el décimo de la cuarta. Las indicaciones de posición y la digitación sirven para elegir entre ellos.
Tablatura o partitura: por dónde empezar
La tablatura se lee de inmediato y basta para un tema conocido. La partitura hace falta cuando la música no se ha oído nunca, cuando el ritmo debe ser exacto y cuando se toca con otros instrumentos. Ninguna sustituye a la otra.
Un recorrido que funciona: primero tablatura, para tocar algo esta misma semana; después el ritmo, leyéndolo del pentagrama impreso encima; por último los nombres de las notas en el mástil, para que el pentagrama deje de ser una traducción. Muchas ediciones imprimen ambos sistemas juntos precisamente por eso.
Los diagramas de acordes
Sobre el pentagrama aparecen nombres de acordes con pequeñas rejillas: seis líneas verticales para las cuerdas, horizontales para los trastes, puntos para los dedos. Son los diagramas de acordes, una tercera escritura pensada para el acompañamiento y no para la melodía.
En los cancioneros la melodía va en el pentagrama, los diagramas encima y la letra debajo. Las tres capas están hechas para leerse a la vez: quien canta sigue el pentagrama, quien acompaña sigue los diagramas, y ambos permanecen en el mismo compás.
Por dónde seguir
Leer rápido y leer son destrezas distintas: la primera es la lectura a primera vista. Y si lo que hace falta es la posición del acorde y no sus notas, el diagrama de acordes la muestra de inmediato.
Preguntas frecuentes
Ver el pentagrama y el mástil a la vez
Abre el estudio, escribe una frase en el pentagrama y mira dónde cae en el mástil. Unir las dos vistas es más rápido que memorizar cada una por separado.