Para quien canta
Transportar una canción para tu voz: tesitura y cejilla
Una canción que no sale rara vez es la canción equivocada: casi siempre es la tonalidad equivocada. Averiguar dónde vive tu voz lleva unos diez minutos, y llevar la canción hasta ahí se hace de tres maneras, según toques guitarra, teclado o leas partitura.
Primero la tesitura
De la nota grave cómoda a la aguda cómoda: no los extremos que salen una vez, sino los que se sostienen durante un estribillo entero.
Luego la tonalidad
Coloca la nota más aguda de la canción dos o tres semitonos por debajo de tu techo. Lo que la muevas es lo que se mueve la tonalidad.
Después el traslado
Cejilla en la guitarra, botón de transporte en el teclado, acordes reescritos en papel. Mismo resultado, distinto trabajo.
Cómo saber tu tesitura
Siéntate al teclado o abre uno en pantalla, toca el do central y canta esa nota. Después baja de semitono en semitono hasta que el sonido pierda cuerpo y anota la última nota cómoda. Haz lo mismo hacia arriba, parando donde la voz empieza a forzar y no donde se acaba. Esas dos notas son tu tesitura de trabajo.
Anótalas como nota más número de octava, por ejemplo do2 a la3, que es la forma que usan las tablas. Las bandas habituales sirven de referencia: bajo alrededor de mi1–mi3, barítono la1–la3, tenor do2–do4, contralto fa2–fa4, mezzo la2–la4, soprano do3–do5. Se solapan mucho, y tus dos notas reales dicen más que la etiqueta.
Elegir la tonalidad adecuada
Busca la nota más aguda y la más grave de la melodía. Pon la aguda dos o tres semitonos por debajo de tu techo cómodo: eso deja margen para el último estribillo, que es donde las canciones suelen subir. Los semitonos que has movido esa nota son los que se mueve la tonalidad.
Dos comprobaciones ahorran una tarde. La primera: al bajar el techo también baja el suelo, así que mira si la nota más grave no se ha salido por abajo. La segunda: prueba con el estribillo y no con la primera frase, porque las estrofas quedan graves y engañan, y casi toda canción plantea su exigencia real más adelante.
La cejilla y su tabla
En la guitarra cada traste sube todo un semitono sin cambiar las posiciones. Con formas de do: cejilla en el traste 2 suena en re, en el 4 en mi, en el 5 en fa, en el 7 en sol. Con formas de sol: traste 2 suena en la, traste 5 en do. Con formas de re: traste 2 en mi, traste 5 en sol.
Hacia abajo no hay manera: por debajo de las cuerdas al aire no cabe cejilla, de modo que una tonalidad más grave pide otras posiciones u otra afinación. En la práctica se toca la canción en la posición que cae bien a la mano —do, sol, re, la o mi— y se mueve la cejilla hasta que cantar resulte cómodo. Los nombres de los acordes del cancionero no cambian; solo se desplaza el sonido.
Transportar acordes y partitura
Sin cejilla los acordes tienen que cambiar. Cuenta los semitonos y desplaza cada acorde lo mismo: dos semitonos arriba, do–lam–fa–sol se convierte en re–sim–sol–la. La cualidad se conserva —mayor sigue mayor, menor sigue menor—, lo que hace de esto una tarea mecánica y no musical.
En una partitura el mismo desplazamiento se aplica a cada nota y a la armadura. A mano es lento y propenso a fallos: queda una alteración que debía desaparecer, o una nota se escribe con la enarmonía equivocada. Un editor mueve la obra entera junto con la armadura, y la devuelve con la misma facilidad si la nueva tonalidad resulta peor.
Cuando transportar no arregla nada
A veces el problema no es la tonalidad sino el arreglo. Si la melodía cae bien salvo por dos notas, cambiar esas dos suele ser mejor que mover la canción entera: tomar un salto una octava más abajo, o sustituir una nota aguda sostenida por la de debajo, cuesta menos que arrastrarlo todo a una tonalidad donde el resto suene apagado.
Y los instrumentos tienen preferencias. Las tonalidades de guitarra con cuerdas al aire suenan más abiertas que las demás; una parte de piano con cinco bemoles no cae bajo los dedos igual que la misma música en re. Si la versión transportada suena más delgada en vez de más fácil, la nueva tonalidad está peleando con el instrumento, y uno o dos semitonos más suelen resolverlo.
Por dónde seguir
Transportar es mover todos los acordes el mismo intervalo, y el mapa para eso es el círculo de quintas. Si no sabe en qué tonalidad está la canción, el buscador de tonalidad la deduce de los acordes; y si aún la está escribiendo, empiece por cómo componer una canción.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé cuál es mi tesitura?
Desde el do central baja de semitono en semitono hasta que el sonido pierda cuerpo, y sube hasta que la voz empiece a forzar. Las últimas notas cómodas son tu tesitura.
¿Cómo elijo la tonalidad para mi voz?
Coloca la nota más aguda dos o tres semitonos bajo tu techo cómodo y comprueba que la más grave no se salga por abajo. Prueba con el estribillo, no con la primera frase.
¿Cuánto sube la cejilla?
Un semitono por traste, sin cambiar las posiciones. Las formas de do suenan en re en el traste 2, en mi en el 4 y en fa en el 5. La cejilla nunca baja la tonalidad.
¿Cómo transporto los acordes?
Desplaza todos los acordes los mismos semitonos conservando su cualidad. Dos semitonos arriba, do–lam–fa–sol se vuelve re–sim–sol–la.
¿Transportar soluciona siempre el problema?
No. Si solo una o dos notas incomodan, cambiarlas suele ser mejor: una tonalidad nueva puede dejar todo lo demás más apagado.
Mover la tonalidad y oírla al momento
Abre el estudio, mete la canción y desplaza la tonalidad: melodía, acordes y bajo se mueven juntos, y volver atrás es igual de fácil.